Un cuerpo Dos mundos
Prologo: Superando la Lógica 
En un campo de batalla, dos guerreros revestidos con las armaduras y armas mas poderosas se enfrentan.
Uno es la representación de la Luz. Con una armadura sagrada de oro blanco, adornada con tallados de angeles con joyas doradas como ojos y una capa blanca. Su espada y escudo son las armas que solo los mas cercanos a los dioses de la luz pueden usar.
 La espada celestial de Irus (el justo) que puede cortar el mal del corazón de sus enemigos. Este poder puede incluso burlar la defensa de su enemigo y dañar su alma.
Y el escudo inquebrantable de Kairis (el guardian) que aunque pequeño en tamaño nada lo puede superar en su poder de defensa. Demostrado en el hecho de que su portador no nesecita esquivar. Ya que al momento de que un ataque esta por dañarlo es cubierto por una luz protectora que lo salva de cualquier daño.
Este guererro de blanco, no es otro que el campeon del Orden: El Caballero Celesrial Artin.
Su rival en esta pelea es todo lo contrario.
Su armadura oscura carese de cualquier adorno o joyas. Incluso ni siquiera se parese a una armadura. Es mas como una segunda piel hecha sobras y tinieblas solidificada, casi como si tuviera vida propia. Al punto de poder cambiar su forma para ayudar a su portador en los momentos necesarios. 
Su espada parecia del mismo material de su armadura. Haciendo a uno sospechar si no es parte de ella (la armadura). Al punto de que podia cambiar de forma en medio del combate. Ya sea una lanza, mazo, guitarra, etc. En fin. Cualquier cosa que su dueño necesite. 
Este guerrero oscuro no usa un escudo como si confiara ciegamente en la proctecion de su armadura. Y esa confianza no estaba mal dirigida.
Con todo el uso de su fuerza Artin balancea su espada hacia la apertura que logro crear pero aunque el golpe logro golpear, igual que las veces anteriores, el resultado es el mismo. El costado derecho de la armadura que fue golpedo no tenia ni una marca de ser dañado.
-Mierda, Khiba. De donde sacaste eso. No importa lo duro que intente no tiene ni un rasguño.Incluso con la especialida de mi espada de ignorar la defensa.
Asi como dijo Artin. El nombre de su oponente era Khiba. El Caballero Errante, Khiba. El campeon del Caos.
En este campo de batalla en vez de luchar los ejercitos de ambas faciones. Sus reyes decidieron que sus campeones serian suficiente para acabar con el otro lado.
-Dices eso luego de que ese escudo tuyo no me a dejado matarte por mas que lo intente.
Siendo dos sere en el pinaculo de su facción y con lo mejor en armamento, les era muy difícil el poder llevar una ventaja clara. Al punto de que en toda esta pelea de mas de una hora de duración no se han podido dañar ni una vez.
Sintiendo que era mas una batalla de desgaste mental en vez de una batalla que llevaria el destino del mundo.
Con esos pensamientos los dos recordaron cual era su objetivo dictado por sus jefe… “”Mata al rey del otro bando.””
Pensando en eso los dos llegaron a una realización. Mientras veian el rostro de su oponente recordaron que nunca se les ordeno pelear entre ellos. Solo lo hicieron  por que el otro esta en el camino a cumplir la unica orden que seles fue dada en esta guerra.
–“Mata al rey del otro bando.”
Al llegar a una realización no pudieron evitar que esas palabras se escaparan de sus bocas. Al ver que el otro repetia lo mismo solo un tonto no se daria cuenta de lo que debian hacer ahora.
Viendo alrededor por primera vez desde que empezaron a pelear se dieron cuenta de que ahora ya no estaban frente a su ejército… sino a espaldas del ejército enemigo.
Encontrandon sus miradas al volver a concentrarse en el otro ambos asintieron en un acuerdo que no necesitaba palabras al punto de que parecia que una sola menta controlaba sus acciones. 
Lentamente retrocedieron el uno del otro. Muy lentamente. En cuanto estuvieron lo suficientemente lejos. Se dieron la vuelta y corrieron hacia el lado contrario.
Todos los soldados quedaron paralizados en su lugar mientras veian a sus campeones huir del otro. Pero cuando pudieron volver a pensar racionalmente pudieron notar que quien iba a ellos no era su campeón sino el campeón contrario.
Lo que paso despues fue lo inevitable. Ambos ejercitos fueron penetrados y destrozados unilateralmente. En cuestión de minutos ambos estaban frente a sus los respectivos reyes del otro levabtando y bajando sus armas para decapitar a los pobres gobernantes.
Ese dia seria conocido como el dia que los dos mejores jugadores de Batalla del Orden y el Caos, superaron las leyendas y la logica del mundo creado por los mienbros de la compañía SR. 

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